lunes, 29 de noviembre de 2010

El origen de "Informática"

Como hemos dicho en otro lugar, la palabra latina fōrma, supuestamente tomada del griego morphé a través del etrusco, fue fecunda en compuestos y derivados, de los que hoy nos interesa informare.

El sentido propio de informare era, claro está, “dar forma a una cosa, moldearla”. Pero este sentido literal no es el más frecuente en latín clásico donde, de manera habitual, los que reciben la acción de “informare” son seres humanos a los que se “moldea” figuradamente, es decir, a los que se educa o instruye. Aún resuena este sentido en nuestro diccionario académico, que recoge como acepción anticuada de “información” la de “educación, instrucción” (sin embargo, en latín clásico el sentido más usual de “informatio” era el de “representación” de algo, bien por medios físicos, bien por medios intelectuales).

He aquí pues un primer deslizamiento semántico: de moldear objetos a moldear mentes. En latín medieval se produce un segundo deslizamiento. ¿Cuál será el procedimiento empleado para moldear las mentes? Las posibilidades son muchas, pero en una de ellas fijó su atención el caprichoso espíritu de la lengua: en la de proporcionarles nuevos conocimientos, es decir, “informar”.

“Informatio” y sus formas romanceadas (en castellano, “información”) son frecuentísimas desde tempana fecha. Por ejemplo, leemos en la Crónica de los Reyes Católicos de Hernando del Pulgar (1480):

E para más clara información de los que leyeren esta Crónica, es de saber que entre los criados que el rey don Enrique tovo fué [...]

El Diccionario de Autoridades (1734) recoge puntualmente este sentido:

Informar. Vale también dar noticias a alguno o ponerle en el hecho de alguna cosa .
Información. El acto de informarse o informar de algo.


Más exactamente dice la edición de 1803 que “información” es “la acción o efecto de informar o informarse". Pero el sentido de “información” como materia o sustancia no se recoge hasta 1984:

"Comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada. Conocimientos así comunicados o adquiridos."

Y, precisamente en este mismo año 1984, aparece por vez primera en el diccionario académico la palabra “Informática”:

Conjunto de conocimientos científicos y técnicas que hacen posible el tratamiento automático de la información por medio de calculadoras electrónicas.

Y así llegamos finalmente al objeto de esta entrada: el origen de la palabra “informática”. Pese a que algunos lo siguen discutiendo, sabemos quién fue su progenitor: el ingeniero francés Philippe Dreyfus; y cuál fue su año natal: 1962. En el libro “La Techno-science en question : eléments pour une archéologie du XXe siècle”, publicado en 1990 y escrito por Philippe Breton, Alain-Marc Rieu y Franck Tinland podemos encontrar las palabras del mismo M. Dreyfus, quien describe así su invención:

Justamente, no había ningún nombre, esto es lo que me molestaba, por esto creé la palabra “informática”, se hacía cálculo numérico, estaban los ingenieros electrónicos pero yo no hacía nada de electrónica, y cuando me preguntaban qué es lo que yo hacía, decía, soy ingeniero, construyo calculadoras electrónicas, no, pero no las construyo, de hecho los programo, la gente no sabía, no había un témino... me pregunté qué había de específico en los ordenadores... la palabrá que resultó juntaba “información” y “automática.”

Según estos autores,

... las dos primeras salidas oficiales de la palabra son un artículo del periódico Le Monde fechado el 2 de mayo de 1962 y escrito por el mismo Dreyfus, precedido del registro en marzo del mismo año del nombre de una de las filiales de la Société d’Economie et de Mathématique Appliquée, la Société d’Informátique Appliquée...

Pese a algunas polémicas y frente a la oposición de algunos científicos e ingenieros, la palabra triunfó en Francia y no solo allí; por ejemplo, en España se adoptó rápidamente, según afirma un testigo presencial (Antonio Vaquero: La lengua española en el contexto informático.)

Y de esta manera el círculo léxico se cierra, volviendo las cosas a su origen: si informare significaba “moldear” objetos, hoy la Informática moldea todo lo que nos rodea: las comidas que comemos, las páginas que leemos... y la vida que queremos vivir.

martes, 19 de octubre de 2010

Morphé, Forma, Shape

Contra lo que algunos lingüístas del s. XIX mantuvieron, los modernos opinan que la palabra griega morphé (μορφή) no procede de ninguna raíz indoeuropea conocida. Sea como fuere, desde los primeros testimonios literarios encontramos morphé con el significado de “forma armoniosa, bella” y, en general, “forma”. Este último es el que tiene el elemento compositivo “morfo”, tan presente en el léxico científico (“morfología”, “isomorfo”, “polimorfismo”) y aún en el común (“amorfo”). Más curiosas son otras derivaciones de morphé: por ejemplo, de aquí proviene el nombre del dios de sueño Morfeo (Μορφεύς), así llamado por las “formas” que hace aparecer ante quien duerme. Como dice Ovidio en sus Metamorfosis -por cierto, he aquí otro compuesto de morphé- Morfeo es artesano e imitador de la figura. Y de Morfeo, pasados dieciocho siglos desde Ovidio, el farmacéutico alemán Friedrich Sertürner sacó el nombre para la morfina, que tantos dolores ha aliviado.

La palabra latina correspondiente a morphé es fōrma. A simple vista se aprecia el parecido entre ambas; sin embargo, por ciertos detalles técnicos el préstamo directo es sumamente improbable, por lo cual los sabios suponen que los latinos tomaron fōrma del etrusco (siempre tan socorrido para explicar lo que no sabemos explicar del latín), que a su vez habría tomado el préstamo del griego. Entre otros sentidos de fōrma destaca el de “molde”, por ejemplo, el molde de los quesos. ¿Quién podría suponer que el francés fromage tuviera este origen? Aunque lo veremos más claro si consideramos el italiano formaggio o el catalán formatge. De derivados latinos de fōrma ha tomado el español, entre otras palabras, formal, fórmula y conforme; y también informar, la historia de cuyos deslizamientos semánticos merece entrada propia. Formosus era en principio “hecho (bien) en el molde” y de ahí “bello” y nuestro hermoso.

Según las reglas de la gramática histórica fōrma debió dar en castellano horma y, en efecto, la dió. La palabra está atestiguada desde el s. XV y es de suponer que se empleara bastante antes; sin embargo, su uso es muchísimo menos frecuente que el de la palabra latina original y se restringió enseguida para designar el concepto de “molde”, y aún dentro de éste, especialmente el de sombreros o zapatos.

La palabra inglesa shape, al contrario de lo que ocurre con morphé y fōrma, proviene claramente de una raíz indoeuropea, muy productiva en germánico, en latín y en griego. Se trata de *(s)kep-, que se asocia a las ideas de “cortar” y “raspar”. En germánico dió *skap-, de donde el antiguo inglés sceppan (dar forma) y gesceap (forma), y de ésta finalmente shape, que encontramos desde el s. XV.

Como se ve, los antiguos germanos daban forma a las cosas con el hacha (palabra que proviene una variante sin “s” de esta misma raíz, a través del fráncico *happja y el antiguo francés hache). Los griegos preferían raspar o cavar; de la variante *(s)kabh- formaron skapto (σκάπτω), “cavar” y skaphe (σκάφη), “cosa en forma de hoyo”, palabra que designaba bañeras, cunas y barcos y de la que salen nuestros compuestos cultos batiscafo (barco para las profundidades) y escafandra (hombre barco).

Acabaremos citando un curioso pariente de shape. De otra variante de *(s)kep- proviene el neerlandés medio kappen “cortar” y de él el antiguo francés chapuis, “pedazo de madera”, de donde nuestro hispánico chapuz o chapuza. Ved qué extraños caminos tiene el lenguaje: de shape a chapuza hay apenas dos o tres pasos...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Que inventen ellos

Cervantes describe como nadie la desesperación de quien busca una demostración y no la halla:

Bien han exagerado vuesas mercedes sus desgracias -dijo a esta sazón el matemático-; [...] más, ¿qué diré yo de la mía, que es tan sola que no tiene dónde arrimarse? Veinte y dos años ha que ando tras hallar el punto fijo, y aquí lo dejo y allí lo tomo; y, pareciéndome que ya lo he hallado y que no se me puede escapar en ninguna manera, cuando no me cato, me hallo tan lejos dél, que me admiro. Lo mismo me acaece con la cuadratura del círculo: que he llegado tan al remate de hallarla, que no sé ni puedo pensar cómo no la tengo ya en la faldriquera; y así, es mi pena semejable a las de Tántalo, que está cerca del fruto y muere de hambre, y propincuo al agua y perece de sed. Por momentos pienso dar en la coyuntura de la verdad, y por minutos me hallo tan lejos della, que vuelvo a subir el monte que acabé de bajar, con el canto de mi trabajo a cuestas, como otro nuevo Sísifo.

Quizás debamos decir que Cervantes pone a este matemático en un hospital, internado como loco, junto con un poeta, un alquimista y un arbitrista (a éste último lo llamaríamos en nuestros días economista). Vanidad de vanidades...

domingo, 26 de septiembre de 2010

Shijing, nº 141

Shijing, nº 141

     Espinos cabe las tumbas,
el hacha los cortará.
Aquel hombre no es honrado,
todos lo conocen ya.
Conociéndolo, no muda,
¿quién puede así perdurar?


     Ciruelos cabe las tumbas,
los búhos pósanse allá.
Aquel hombre no es honrado,
coplas avisos le dan.
Lo avisan, pero no atiende;
cuando caiga atenderá.

lunes, 30 de agosto de 2010

CLIENTE-SERVIDOR (II)

En un envío anterior hemos divagado alrededor de la palabra cliente. En este consideraremos su compañera servidor.

El servidor castellano existe desde los primeros balbuceos de la lengua. Del servire latino heredamos nuestro servir, y a partir de él formamos el correspondiente sustantivo agente "servidor" (en latín clásico se decía más bien servus, que dio siervo en español).

"Servidor", según el Diccionario de Autoridades (1739) significa "el que sirve como criado". También "el que corteja o festeja alguna dama".Y "en estilo cortesano llaman al que se ofrece a la disposición u obsequio de otro". Por último, "significa también el bacín o servicio".

En 1914 se reescribe la segunda de las acepciones anteriores: "Nombre que por cortesía y obsequio se da a sí misma una persona respecto de otra," que en 1984 se complementa con "fórmula de cortesía que suele usarse como despedida en las cartas", y en 1985 con "expresión con la que una persona contesta humildemente a otra, para evitar decir yo."

En inglés, serve aparece a finales del s. XII, tomado del antiguo francés servir, con el sentido de "rendir obediencia habitual". El significado "atender a un cliente" aparece en el siglo XIV, así como "servir la mesa".

En cuanto a server, los significados que suelen recoger los diccionarios son "utensilio usado para servir comida o bebida", "jugador que sirve al comenzar un tanto" y "persona cuya ocupación es atender a la mesa, como en los restaurantes." Probablemente a partir de este último se desarrollo el sentido informático que ahora recoge el diccionario académico en una enmienda:

Inform .Unidad informática que proporciona diversos servicios a computadoras conectadas con ella a través de una red.

Imaginemos, pues, a los servidores web con delantal o chaquetilla, preguntándonos amablemente: "¿Qué va a ser?" Aunque muchas veces su funcionamiento nos evoque más bien aquel otro significado que recogen nuestros diccionarios: "vasos para excrementos mayores".

Shijing, nº 13

Shijing, nº 13

     Hela cogiendo artemisa
de la islilla y del estanque.
Hela aquí que la dedica
del buen conde a los afanes.


     Hela cogiendo artemisa
en los arroyos del valle.
Hela aquí que la dedica
del buen conde a los lugares.


     Bien holgadas son sus tocas,
en palacio hasta la tarde.
Espaciosas son sus tocas,
a su alcoba tornaráse.



Dice Wiley:
“Poco después de la boda, la esposa era presentada solemnemente a los antepasados del marido. Es este rito, y no la llegada de la novia desde la casa de su padre, lo que realmente constituía el matrimonio desde el punto de vista religioso [...] Debe notarse que la novia lleva una peluca o cubrecabeza de pelo falso. Éste se llevaba únicamente mientras se estaba dando culto a los antepasados.”

Otros dicen, más prosaicamente, que la dama recolecta artemisa para alimentar los gusanos de seda....

domingo, 29 de agosto de 2010

Eneida V, 864-871

Los escollos, en verdad, de las Sirenas
estaban ya próximos, riesgo de antaño,
y blancos de huesos de tantos, y roncas
las rocas resuenan allá con la mar
insistente, cuando Eneas percibió
que la nave de las olas a merced
flotaba, perdido el piloto; y él mismo
la dirige por las olas de la noche
y grandes gemidos exhala, el espíritu
agitado por la muerte del amigo.
¡Demasiado confïado en lo sereno
del mar y del cielo, desnudo en harenas
ignoradas yacerás, oh Palinuro!